Que no falte el optimismo

Zapatero se empeñó en afianzar su imagen de cumplidor de promesas, incluso de las más descabelladas.

zoom

Zapatero y su ministro de Economía Pedro Solbes durante una reunión del Consejo de Europa. / John Thys (SRTR).

  • enviar
  • imprimir
  • incrementar
  • disminuir
Share
PILAR CERNUDA
Periodista



Convocó a los periodistas al filo de la Navidad para hacer balance del año. Zapatero no defraudó, fue fiel a sí mismo y se instaló en el optimismo inveterado y la ausencia absoluta de autocrítica. Como siempre. No tenía por qué hacer autocrítica ni tampoco dejar de lado su optimismo: apenas ocho meses antes había ganado nuevamente las elecciones, a pesar de que había negado que existiera una crisis económica, a pesar de que las cifras indicaban que Zapatero y Solbes engañaban sobre la situación real, a pesar de que multitud de pequeñas, medianas y grandes empresas habían cerrado sus puertas o procedían a expedientes de regulación de empleo, y a pesar de que la oposición mayoritaria, el PP, ponía el acento en los problemas económicos y presentaba día sí día no distintas propuestas para encarar el futuro con un cierto colchón de seguridad.

Zapatero negó que existieran motivos de preocupación e insistió en que España había hecho bien sus deberes y no tendría los problemas que empezaban a sufrir los países de nuestro entorno; alegó que las arcas del Estado nadaban en la abundancia y, en un gesto electoralista sin precedentes, porque cogió de sorpresa al propio vicepresidente económico, anunció que cada español recibiría 400 euros a través de la reducción de su IRPF. Solbes dudó en un principio, luego puso condiciones porque no le salían las cuentas, pero Zapatero se empeñó en afianzar su imagen de cumplidor de promesas, incluso de las más descabelladas, y finalmente se aplicó la medida, de forma compleja y sin que afectara a quienes más podrían necesitar esos millones, lo que significó que el superávit desapareció del mapa.

La ley más importante de la primera legislatura –la de Dependencia– no pudo cumplirse por falta de fondos y parte de los proyectos de infraestructuras tuvieron que ser aplazados, pero Zapatero no se vino abajo: mantuvo su mensaje de que el gobierno incrementaría las ayudas sociales que permitían el mejor desarrollo del Estado del Bienestar, acusó al PP de no preocuparse por la educación y la sanidad cada vez que sus portavoces económicos pedían más control del gasto, y siguió con su cantinela de que los socialistas se ocupaban de los más desfavorecidos y que habían subido las pensiones más que cualquier otro gobierno. Lo que no era cierto pero no importaba.

A su alrededor empezaba a extenderse el manto de la desconfianza. Centenares de empresas se declaraban en quiebra, en el sector del automóvil se encendieron todas las luces de alarma, el mercado inmobiliario se vino abajo y con él la destrucción de centenares de miles de puestos de trabajo, y los bancos empezaron a notar los efectos de la crisis cuando sus sucursales les enviaron las listas de morosos. La situación se convirtió en insostenible, pero el presidente de gobierno seguía diciendo que España estaba mejor preparada que otros países europeos para aguantar el tirón, y declaraba mañana tarde y noche que el sistema financiero español era el más seguro del mundo. Mantuvo una reunión –al margen de Solbes y del gobernador del Banco de España– con los principales banqueros, a los que propuso una reactivación del crédito a través de un fondo de adquisición de activos financieros por valor de 30 mil millones de euros, ampliables a 50 mil, de manera que abrieran la mano para facilitar créditos tanto a empresas en crisis como a ciudadanos morosos angustiados por la presión. Zapatero, en una de sus triunfalistas ruedas de prensa, puso el acento en su preocupación por la situación que vivían miles de familias y miles de autónomos y empresarios, presentando la iniciativa como la solución a todos los males. Meses después, los bancos mantenían su política de cerrazón ante las operaciones crediticias, se incrementaban de forma angustiosa las cifras de paro, el propio Solbes reconocía que tenían razón quienes afirmaban desde tiempo atrás que finalizaría el año en recesión, y se generalizaba la sensación de que el gobierno solo acudía en ayuda de los bancos y de las entidades financieras, pero solo de ellas.

Zapatero, ilusionado entonces por la política internacional, a la que no había dado la menor relevancia en su primer mandato, viajaba a Bruselas para reunirse con los presidentes que analizaban las posibles soluciones para la crisis, y se empeñó en acudir a una cumbre a la que no había sido invitado, la de Washington, a la que convocaron a los países del G-20. El presidente español y su equipo de Exteriores realizaron delicadas gestiones y presiones para estar en la reunión, y finalmente Sarkozy acudió en socorro del presidente español y le cedió una de las dos sillas a las que tenía derecho en la cumbre. La euforia de Zapatero casi se podía tocar, volvió a España sacando pecho y creyéndose uno de los dirigentes más influyentes del mundo. A su habitual optimismo se sumaba ahora su éxito diplomático, y regresó de Washington presentándose como el líder de la reunión, aunque la prensa internacional ni siquiera mencionaba su presencia. Pero no se inmutó, instalado como siempre en su particular Arcadia.

No le importó presentar unos Presupuestos Generales del Estado que, confesaba Solbes, no se ajustaban a la situación económica; y tampoco le importó acordar un sistema de financiación autonómica que obligaba a incrementar aún más el déficit.

Su balance de fin de año fue, como no podía ser menos, triunfalista. Irreal.

Cronología / España

Resumen de los acontecimientos ocurridos en nuestro país a lo largo de 2010

Estadísticas demográficas de España
Variación de la población, 1900-2010
Movimiento natural de la población
Evolución de la población
Crecimiento vegetativo de la población
Pirámide de población, 2010
Extranjeros residentes
Evolución PIB pm
Crecimiento del PIB pm 2000-09
Aportación regional PIB nacional
Convergencia de las regiones españolas con Europa
Produccón y renta por CCAA
Estimación del crecimiento regional de los grandes sectores
Productiviad sectorial
Velocidad de convergencia con Europa
PIB pm per cápita por CC AA
Renta familiar bruta per cápita
Saldo de transferencias de las Administraciones Públicas por CC AA
Evolución de la productividad
Saldo de operaciones externas en bienes y servicios por CC AA
Densidad empresarial
Crecimiento de los precios por CC AA en 2010
Evolución del IPC en España

Evolución del diferencial de inflación de España con la UEM
Costes laborales por trabajadores /mes
Mercado de trabajo
Actividad, empleo y paro
Empleo por sectores
Oferta turística en España por CC AA
Infraestructuras de transporte
Crecimiento del precio de la vivienda nueva
Precio medio de la vivienda libre
Personal en I+D por CC AA
Gastos en I+D por CC AA
Distribución regional del gasto en I+D
Indicadores de enseñanza
Transferencias de competencias recibidas hasta 2010
Evolución de las transferencias realizadas a las CC AA
Presupuestos Generales del Estado consolidados, 2011
Presupuestos de las CC AA
Inversión pública estatal
Relaciones económicas con el exterior