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Las semillas del Málaga del futuro
Fútbol
Las semillas del Málaga del futuro
José Luis Malo
El año saliente no ofreció el despegue del Málaga como club, el salto de calidad que avecinaba el relevo de Fernando Sanz por el jeque Abdulla Al-Thani en la presidencia. Pero sí dejó las semillas del futuro que se espera, al fin con el equipo asentado en la zona noble de la Liga y paseando sus estrellas por Europa. La gran esperanza a la que asirse después de un año funambulista que de milagro no llegó al conjunto blanquiazul a la categoría de plata. Ocupar los puestos de descenso fue el hábitat natural de un equipo aún anclado en la mentalidad derrotista de las últimas temporadas. Se acabó el binomio Muñiz-Fernando Sanz, apurando sobre la bocina el objetivo de la permanencia gracias a un empate con el Real Madrid en la última jornada del campeonato 09/10.
Dejaron un equipo austero, una grada harta y sellaron un ciclo predecesor de un éxito que está por llegar. Las penurias deportivas se pudieron compaginar con la eclosión de la cantera. Los cachorros pusieron su sudor al servicio de la salvación: Javi López, Toribio, Iván, Juanmi, Portillo, Orozco, Recio. En más de un partido salvaron las habichuelas, aunque a la postre sólo resultaran figuras de quita y pon. En sólo unos meses, Jesualdo Ferreira y Manuel Pellegrini llenaron de caché el banquillo, aunque sin grandiosidades que celebrar. El primero, por su falta de adaptación y mala planificación deportiva; el chileno, porque daba sus primeros pasos cuando se fue 2010. El año registró los primeros pasos para mejorar las infraestructuras y abigarrar los cimientos del club. Se ultimó el proyecto para una ilusionante futura Ciudad Deportiva, que se asociará a un gran proyecto lúdico y hotelero, hubo una modernización en los profesionales de la entidad, se mejorar las instalaciones deportivas. Los nombres de fichajes que empezaron a sonar para el mercado de invierno, como Julio Baptista o Diarra, empezaron a confirmar el giro en la ambición deportiva. Se fue un 2010 para olvidar sobre el campo y para soñar en la grada.
El año saliente no ofreció el despegue del Málaga como club, el salto de calidad que avecinaba el relevo de Fernando Sanz por el jeque Abdulla Al-Thani en la presidencia. Pero sí dejó las semillas del futuro que se espera, al fin con el equipo asentado en la zona noble de la Liga y paseando sus estrellas por Europa. La gran esperanza a la que asirse después de un año funambulista que de milagro no llegó al conjunto blanquiazul a la categoría de plata. Ocupar los puestos de descenso fue el hábitat natural de un equipo aún anclado en la mentalidad derrotista de las últimas temporadas. Se acabó el binomio Muñiz-Fernando Sanz, apurando sobre la bocina el objetivo de la permanencia gracias a un empate con el Real Madrid en la última jornada del campeonato 09/10.
Dejaron un equipo austero, una grada harta y sellaron un ciclo predecesor de un éxito que está por llegar. Las penurias deportivas se pudieron compaginar con la eclosión de la cantera. Los cachorros pusieron su sudor al servicio de la salvación: Javi López, Toribio, Iván, Juanmi, Portillo, Orozco, Recio. En más de un partido salvaron las habichuelas, aunque a la postre sólo resultaran figuras de quita y pon. En sólo unos meses, Jesualdo Ferreira y Manuel Pellegrini llenaron de caché el banquillo, aunque sin grandiosidades que celebrar. El primero, por su falta de adaptación y mala planificación deportiva; el chileno, porque daba sus primeros pasos cuando se fue 2010. El año registró los primeros pasos para mejorar las infraestructuras y abigarrar los cimientos del club. Se ultimó el proyecto para una ilusionante futura Ciudad Deportiva, que se asociará a un gran proyecto lúdico y hotelero, hubo una modernización en los profesionales de la entidad, se mejorar las instalaciones deportivas. Los nombres de fichajes que empezaron a sonar para el mercado de invierno, como Julio Baptista o Diarra, empezaron a confirmar el giro en la ambición deportiva. Se fue un 2010 para olvidar sobre el campo y para soñar en la grada.


