No lo llamen deporte

zoom

Messi celebra un gol marcado con el Barcelona.

  • enviar
  • imprimir
  • incrementar
  • disminuir
Share
León Lasa
Abogado y escritor

Y no me refiero al golf, esa nueva moda, ni al ajedrez. Cuando, dentro de varios siglos, los arqueólogos estudien nuestras ruinas, las que queden, se interrogarán por la función sagrada que debían tener allá a finales del siglo XX esas construcciones casi circulares que, en mayor o menor tamaño, encontrarán en casi todas las ciudades de Europa y América y que fueron sustituyendo como lugares de peregrinación a los antiguos santuarios y a las catedrales góticas. Alguna piedra de rosetta les descubrirá que allí, en el interior de esos edificios, se practicaba un ritual casi sagrado que se dio en llamar fútbol.

La urdimbre social y el fútbol. Aun en una sociedad fragmentada como la nuestra, la pregunta kennedyana de muchos cientos de miles de andaluces en el futuro podría ser: “¿Dónde estabas tú el 11 de julio de 2010?”. Porque ese día se paralizó prácticamente el mundo alcanzando la mayor audiencia televisiva jamás imaginada. Cuando Iniesta armó la pierna para empalmar aquel balón rebotado y éste salió hacia las redes de la portería apenas rozado por las puntas de los dedos del portero holandés, toda Andalucía contuvo la respiración como nunca antes, desde los tiempos de los neandertales, se había hecho. Una comunión única, milagrosa, que probablemente no volvamos a experimentar en nuestras vidas. Y un grito --¡goooooooooooolll!—que, oído desde las emisoras intergalácticas de Orión o Andrómeda, pondría en Defcom dos a nuestros vecinos siderales. Si la entrada en el entonces Mercado Común en 1986 supuso sacarnos de sopetón complejos políticos arrastrados durante decenios, poder ver ahora a nuestros jugadores vestir la chamarra nacional con la estrellita sobre el escudo equivale (reparen en qué naciones europeas la llevan) a entrar de lleno en la élite de los países más cualificados. Ojalá el resto de nosotros, cada uno en su campo, estuviera a la altura de esos chavales durante aquel domingo de julio. La incoherencia periférica. Conscientes del poder taumatúrgico que irradia el fútbol, de la fascinación casi mágica que los jóvenes sienten hoy por clubes y jugadores, no son pocos los individuos o los grupos políticos que pretenden sacar provecho propio de éste ritual que va más allá de lo físico, de lo musculado. La politización creciente de algunos clubes, las declaraciones estúpidas, provocadoras, de sus dirigentes, casan mal con la realidad socio económica. No me molesta que el Barcelona, por ejemplo, se considere més que un club ni que en sus gradas se enarbolen pancartas independentistas, allá cuidado, pero sí me gustaría que algunos de esos intelectuales de barretina se dieran un paseo por la liga croata o serbia (por no mencionar a la eslovena o montenegrina) para que comprueben a qué realidades pueden llevar determinadas majaderías (por ceñirnos estrictamente a lo federativo). Cierto es que Gales tiene su selección (y su propia y apasionante liga), al igual que Escocia o Irlanda del Norte, privilegios de las denominadas por la FIFA Home Nations o naciones fundadoras.

Los clubes punteros de Escocia –el Celtic y el Rangers—sueñan desde hace años con migrar a la Premier inglesa, pesebre de suculentas regalías televisivas. Saquen conclusiones. Para el resto, el artículo 10 de los Estatutos de la FIFA únicamente admite solicitudes de selecciones que representen a países independientes o a regiones que “aún” no la hayan obtenido (pero hayan iniciado el proceso), con el consentimiento del país miembro del que (todavía) dependa. Ya conocen el refrán. O dentro o fuera. Un barómetro económico. La Liga de Fútbol Profesional constituye, junto con El Corte Inglés, la verdadera argamasa unitaria del país. Las tensiones centrífugas de los nacionalismos más radicales quedan verdaderamente aplacadas cuando se comprende la inviabilidad de 17 ligas profesionales en el territorio peninsular. Al final manda el dinero. Y basta echar una ojeada a los equipos que forman parte de la LFP para ver que, cada vez más, España es una nación volcada hacia el litoral. De los veinte equipos que la conforman, todos, con la excepción de los tres equipos de la capital y del inestable Zaragoza, pertenecen a ciudades costeras o que están a menos de cien kilómetros de la costa. Lo mismo ocurre con los postulantes a Primera (Betis, Celta y Rayo). El interior de España –las dos Castillas, Extremadura, probablemente Aragón el año que viene, La Rioja—no solamente es un páramo paisajístico y económico, sino también –o precisamente por ello— futbolístico. El mismo esquema es aplicable a los equipos andaluces.

En cualquier caso, quizá sea mejor plegarse a las realidades que nos acechan que llevar a cabo actuaciones irresponsables a cambio de unos minutos de gloria en el palco del Bernabéu o del Nou Camp. Varios equipos de Primera están prácticamente en quiebra técnica (Valencia y Atlético deben más de 500 millones de euros cada uno y la deuda de los veinte supera los 3.500 millones) y es probable que muy pronto asistamos al pinchazo de un balón –el del fútbol—cuyo volumen ha crecido más allá de lo manejable.
Licencias deportivas por CC AA
Licencias por actividad deportiva
Licencias deportivas en España
Licencias de baloncesto en España
Socios de equipos de fútbol de Primera
Licencias de tenis en España
Licencias de automovilismo en España
Clasificación Primera División de fútbol de España. Temporada 2009/2010
Clasificación Segunda División de fútbol de España. Temporada 2009/2010
Historial del Trofeo Zamora
Historial del Trofeo Pichichi
Historial de Primera División de fútbol
Clasificación Segunda B Grupo IV de fútbol. Temporada 2009/2010
Clasificación Mundial de Clubes de fútbol 2010
Historial de la Copa de la UEFA
Historial de la Liga de Campeones de Europa
Historial de la Copa del Rey de fútbol
Historial de la Liga ACB de baloncesto
Historial de la Euroliga de baloncesto
Clasificación Liga ACB de baloncesto, 2009/2010
Clasificación Liga LEB de baloncesto, 2009/2010
Vuelta Ciclista a España, 20109
Giro de Italia, 2010
Tour de Francia, 2010
Ranking ATP de tenis
Ranking WTA de tenis
Palmarés masculino Roland Garros
Palmarés masculino Wimbledon