- Anuario Joly Andalucia 2011
- CULTURA
- CINE
- El año de Bardem
El año de Bardem
El año de Bardem
Ésta era su segunda nominación al Oscar, tras la obtenida en 2001 por su interpretación del poeta cubano Reinaldo Arenas.
Patricia GodinoCon estas palabras, "¡Esto es para España y los españoles!", y dedicándole el premio a su madre, Pilar Bardem, presente en el teatro Kodak, y a "la larga tradición de cómicos de España", Javier Bardem recogía el primer Oscar para un actor español por su papel en la película No es país para viejos, la gran triunfadora de la gala de los premios de Hollywood del año pasado. Bardem, que venía de ganar el Globo de Oro y el Bafta británico, barría en las encuestas, pero hasta el último momento no las tuvo todas consigo. Ésta era su segunda nominación, tras la obtenida en 2001 por su interpretación del poeta cubano Reinaldo Arenas en la cinta Antes que anochezca, y competía, entre otros, con el oscarizado Phillip Seymour Hoffman (Capote). Sin duda, 2008 ha sido un buen curso para el protagonista de Los lunes al sol: en febrero recogía la estatuilla en la categoría de actor de reparto por su papel de villano en la película de los hermanos Coen, galardón al que sumaría además el Premio Nacional de Cinematografía. Luego vendría su paseo estelar por el Festival de San Sebastián junto a Woody Allen, para presentar la película Vicky Cristina Barcelona, una comedia de enredo rodada en la ciudad condal y protagonizada por Scarlett Johansson y la española Penélope Cruz.
El sicario Anton Chigurh en el filme de los Coen y Juan Antonio, el pintor bohemio y seductor en la película de Allen, son personajes radicalmente distintos pero ambos han llevado al intérprete a convertirse en un habitual entre los actores patrios que triunfan en la meca del cine, encabezados por el malagueño Antonio Banderas. A este grupo de élite se ha incorporado en los últimos años la sevillana Paz Vega, que en 2008 trabajó en The Spirit a las órdenes de Frank Miller junto a Scarlett Johansson y Eva Mendes. Sin embargo, es en Madrid donde Bardem dice sentirse realmente en casa. Y ello pese a la polémica que suscitaron unas declaraciones realizadas para el periódico New York Times, en las que arremetía contra los españoles por la dureza con que valoraban sus trabajos en el cine. Al final, todo quedó en una supuesta mala interpretación debido a un problema lingüístico. Entre críticas y disculpas, hay algo claro: no lleva nada bien el seguimiento que la prensa viene haciendo de su relación con Penélope Cruz, con la que evita coincidir en cualquier convocatoria pública.
Ambos actores dieron a la vez su salto definitivo al mundo del cine cuando en 1992 se convirtieron en la pareja protagonista de Jamón, jamón, a las órdenes de Bigas Luna. Dieciséis años después, la pareja, estandarte del glamour y el éxito al otro lado del charco, volvía a cruzar sus caminos en Vicky Cristina Barcelona, una película con estrella. Esta vez, la mayoría de elogios se los ha llevado su compañera sentimental por encarnar a una histérica, pasional y contradictoria Maria Elena, que comparte planos, besos y ex marido con Scarlett Johansson en esta película que, sin embargo, no ha puesto de acuerdo a la crítica cinematográfica. Un puñado de candidaturas a los principales premios –Bafta, Globos de Oro, Sindicato de Actores, Spirit Awards– han sido la antesala de la segunda nominación al Oscar de Penélope Cruz (la primera fue en 2007 por Volver, de Pedro Almodóvar) y al Goya como Mejor Actriz de Reparto en los Premios de la Academia del Cine Español 2009.
El sicario Anton Chigurh en el filme de los Coen y Juan Antonio, el pintor bohemio y seductor en la película de Allen, son personajes radicalmente distintos pero ambos han llevado al intérprete a convertirse en un habitual entre los actores patrios que triunfan en la meca del cine, encabezados por el malagueño Antonio Banderas. A este grupo de élite se ha incorporado en los últimos años la sevillana Paz Vega, que en 2008 trabajó en The Spirit a las órdenes de Frank Miller junto a Scarlett Johansson y Eva Mendes. Sin embargo, es en Madrid donde Bardem dice sentirse realmente en casa. Y ello pese a la polémica que suscitaron unas declaraciones realizadas para el periódico New York Times, en las que arremetía contra los españoles por la dureza con que valoraban sus trabajos en el cine. Al final, todo quedó en una supuesta mala interpretación debido a un problema lingüístico. Entre críticas y disculpas, hay algo claro: no lleva nada bien el seguimiento que la prensa viene haciendo de su relación con Penélope Cruz, con la que evita coincidir en cualquier convocatoria pública.
Ambos actores dieron a la vez su salto definitivo al mundo del cine cuando en 1992 se convirtieron en la pareja protagonista de Jamón, jamón, a las órdenes de Bigas Luna. Dieciséis años después, la pareja, estandarte del glamour y el éxito al otro lado del charco, volvía a cruzar sus caminos en Vicky Cristina Barcelona, una película con estrella. Esta vez, la mayoría de elogios se los ha llevado su compañera sentimental por encarnar a una histérica, pasional y contradictoria Maria Elena, que comparte planos, besos y ex marido con Scarlett Johansson en esta película que, sin embargo, no ha puesto de acuerdo a la crítica cinematográfica. Un puñado de candidaturas a los principales premios –Bafta, Globos de Oro, Sindicato de Actores, Spirit Awards– han sido la antesala de la segunda nominación al Oscar de Penélope Cruz (la primera fue en 2007 por Volver, de Pedro Almodóvar) y al Goya como Mejor Actriz de Reparto en los Premios de la Academia del Cine Español 2009.


