- Anuario Joly Andalucia 2011
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- El año en que el PP superó al PSOE en Andalucía
El año en que el PP superó al PSOE en Andalucía
El año en que el PP superó al PSOE en Andalucía
En el segundo trimestre se aceleró la tendencia al cambio en la intención de voto de los andaluces, que se venía detectando desde 2008
J. L. García del Pueyo Director General de Commentia y Profesor del Instituto Internacional San Telmo
Aunque este titular sea ficticio al mismo tiempo es real, ya que se basa en los datos obtenidos por el Barómetro Joly Andalucía que en el año 2010 publicó tres de las siete oleadas realizadas desde el otoño de 2008 por el Instituto de Opinión Commentia. Las dos oleadas de la segunda parte del año, reflejaron una aceleración en la tendencia al cambio en la intención de voto de los andaluces que se venía detectando desde finales de 2008, siendo los datos de tanta consistencia que, si finalmente se reflejasen en las urnas, estaríamos ante un hecho de enorme importancia en la historia política reciente de Andalucía: que el Partido Popular pudiese gobernar en la Junta de Andalucía. La primera ola del Barómetro Joly corresponde al otoño de 2008, aproximadamente a los ocho meses de celebrarse elecciones generales y autonómicas y donde José Luis Rodríguez Zapatero y Manuel Chaves resultaron ganadores de nuevo. Era un momento en el que la crisis económica estaba creciendo de forma constante desde el verano del año anterior, aunque oficialmente no empezara a reconocerse hasta la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, de gran impacto mediático pero de incomprensible trascendencia para la mayoría de la población. En esa primera oleada, la investigación de Commentia comenzó a detectar cierto malestar en la ciudadanía, que se concretaba en un ligero, aunque temprano, cambio de tendencia en la intención de voto, que siguió acrecentándose de forma paulatina hasta el otoño de 2010 (última oleada del año).
En la primera, el PSOE perdió 1,7 puntos en la intención de voto, bajando hasta el 46,5 por ciento frente a los resultados electorales de marzo; por su parte, el PP mejoró en algo menos de un punto subiendo del 38,7 por ciento al 39,6 por ciento. Durante el año 2009 la situación económica siguió degradándose (si en otoño de 2008 un 58 por ciento de los andaluces entrevistados calificaban nuestra situación económica de mala o muy mala, el mismo porcentaje había ascendido hasta el 71 por ciento doce meses después) y, en paralelo, aumentando la insatisfacción de los ciudadanos con los Gobiernos de España y Andalucía, detectándose en la ola del Barómetro de otoño de 2009 algo desconocido en nuestra región: que el PSOE y el PP estaban en una suerte de empate técnico, con un 42,7 por ciento y 42,2 por ciento respectivamente. Este resultado se producía tras haberse mantenido una situación de estancamiento de posiciones durante las olas anteriores, pese al esfuerzo regenerador que supuso el cambio del Gobierno de la Junta de Andalucía, en primavera de 2009, liderado por José Antonio Griñan, como relevo a los 19 años de Manuel Chaves en la Presidencia de la Junta. En la ola de febrero de 2010 se volvió a repetir el empate del otoño anterior, con un 42,9 por ciento para el PSOE y un 42,5 por ciento para el PP, situación de difícil comprensión para muchos ante el supuesto castigo electoral que debería haber sufrido el partido gobernante y los datos negativos de satisfacción ciudadana que se desprendían de la encuesta. El Gobierno andaluz era suspendido por los ciudadanos al otorgarle una valoración de 4,8 en una escala de 0 a 10, descendiendo desde un 5,1 registrado en junio de 2009, tras la llagada de Griñán a la presidencia.
Esta línea de insatisfacción y cierto hastío se reflejaba también en que el 65 por ciento de los ciudadanos andaluces,-y el 54,3 por ciento de los votantes socialistas- consideraba que no era bueno que el mismo partido estuviese gobernando tantos años seguidos como llevaba el PSOE en Andalucía y, por otro lado, el 50 por ciento de los encuestados consideraba que el PP era ya una alternativa de gobierno, e incluso así lo afirmaban también un 32 por ciento de los votantes del PSOE. El paro seguía siendo el principal problema para los andaluces pero ahora alcanzando la cifra del 86 por ciento- comprensible teniendo en cuanta que los desempleados ya suponían más de 860.000 personas en la región-y los de índole económica suponían el segundo problema con un 20 por ciento. En aquellas fechas, y en la clave nacional del Barómetro, la desconfianza que transmitía el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, para sacar al país de la crisis ya era inequívoca, dado que el 69 por ciento de los andaluces entrevistados se manifestaban en ese sentido y además, el 59,2 por ciento no quería que se volviese a presentar a las elecciones. Ante las evidencias y preocupación por el futuro, el 67 por ciento de los andaluces estaba a favor de un pacto de estado como fórmula para salir de la crisis, alternativa que se debatía en aquellos días en los medios de comunicación. En esta línea de desconfianza- téngase en cuenta que además en la tercera ola del año la “clase política” era identificada como el tercer problema de Andalucía tras el paro y los problemas de índole económica- en el Barómetro se preguntó también por la idoneidad de la limitación de los mandatos políticos a 8 años y el 60,4 por ciento se manifestó a favor resultando llamativo que no existía diferencia entre al opinión de los votantes del PSOE y del PP. Esta desconfianza hacia las instituciones se contrastó también en la tercera ola del año y salvo las Fuerzas de Seguridad y la Corona que obtuvieron una aprobación del 74,9 por ciento y 63 por ciento, todas las demás fueron suspendidas por los ciudadanos, destacando el rechazo hacia el sistema económico (82 por ciento), los sindicatos (78 por ciento), los Gobiernos de España y Andalucía (69,7 por ciento y 61,8 por ciento respectivamente) o sus respectivos Parlamentos con un índice negativo del 56 por ciento.
En este contexto político-económico, el PSOE obtuvo su intención de voto más baja en la secuencia histórica del Barómetro Joly, en la ola de junio con un 38,1 por ciento (10 puntos menos que en las elecciones de 2008) frente al PP que con el 45,4 por ciento (7 puntos más que en las elecciones de 2008) ya lo dejaba atrás de forma clara, como no lo había conseguido en las dos olas anteriores, las del empate técnico. El trabajo de campo coincidió con las medidas de austeridad puestas en marcha por el Gobierno de la Nación el 12 de mayo, por tanto, con una situación desfavorable para el PSOE. Sin embargo, en la ola de otoño, el trabajo de campo coincidió con la remodelación del Gobierno y el llamado “efecto Rubalcaba” y en ese contexto, ilusionante para los votantes socialistas, el PSOE subió un punto hasta el 39,1 pero en la misma medida lo hizo el PP hasta el 46,2 por ciento, con lo que la diferencia seguía siendo prácticamente la misma: 7 puntos de ventaja para el PP. En fechas posteriores, el IESA dio a conocer un estudio sobre la intención de voto en Andalucía, con una amplia muestra por circunscripciones, donde se vaticinaba una posible victoria del PP por mayoría absoluta. Indudablemente era el año en que el PP superó al PSOE en Andalucía…por ahora en las encuestas.
Cronología / Andalucía
Relación de los acontecimientos más importantes acaecidos en nuestra Comunidad a lo largo de 2010


