- Anuario Joly Andalucia 2011
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El ‘Velascazo’
El ‘Velascazo’
Quedó en tierra de nadie y con demasiados enemigos internos como para poder desempeñar sus funciones con tranquilidad
Luis Pérez Bustamante
Apenas siete meses le duró a Rafael Velasco la alegría de ser el vicesecretario general del PSOE andaluz más joven que se recuerda. Es el tiempo que transcurrió entre su nombramiento el 13 de marzo en el Palacio de Congresos de Cádiz y su dimisión irrevocable el 26 de octubre. Terminaba así, al menos temporalmente, la carrera meteórica de uno de los dirigentes socialistas más destacados de los últimos años en Andalucía, el hombre que tuvo que pilotar la transición desde los más de 20 años de control del partido por parte de Manuel Chaves, Gaspar Zarrías y Luis Pizarro hacia el modelo rejuvenecido que propugnaba el secretario general y presidente de la Junta, José Antonio Griñán. Oficialmente, Velasco justificó su salida del partido y su renuncia al acta de parlametario andaluz en las revelaciones que el periódico El Mundo realizó sobre un supuesto trato de favor del Gobierno andaluz a la empresa de su mujer en la adjudicación de unos cursos de formación. Eso, y el delicado estado de su mujer en su segundo embarazo, desencadenaron su marcha.
Pero ésa es sólo la versión oficial de una decisión que cogió por sorpresa a todo el abanico político andaluz y que dejaba huérfano de una dirección firme al PSOE-A a poco más de medio año de unas elecciones municipales determinantes para el futuro de la formación en Andalucía. Lo cierto es que el ‘Velascazo’ se produjo también porque el político cordobés se sintió muy poco respaldado por sus compañeros de partido, principalmente la cúpula directiva regional, ante las afirmaciones periodísticas y porque la factura que estaba pagando por la transición de Chaves a Griñán era demasiado elevada. Velasco dejó de ser un hombre de la vieja guardia y tampoco llegó a estar incluido en el grupo de nuevos valores, a pesar de que fue él mismo el que elevó a los altares del poder a muchos de ellos. Quedó en tierra de nadie y con demasiados enemigos internos como para poder desempeñar sus funciones con tranquilidad. Le tocó estar al frente de una dirección regional demasiado novel en un periodo tenso con graves enfrentamientos en el seno de los socialistas. Hastiado por estas presiones y también por los efectos que en su vida privada tuvieron las revelaciones sobre la empresa de su mujer, Velasco se fue. Lo que queda por saber es si esa retirada es definitiva o si el político cordobés volverá a la escena tal y como muchos barruntan.
Apenas siete meses le duró a Rafael Velasco la alegría de ser el vicesecretario general del PSOE andaluz más joven que se recuerda. Es el tiempo que transcurrió entre su nombramiento el 13 de marzo en el Palacio de Congresos de Cádiz y su dimisión irrevocable el 26 de octubre. Terminaba así, al menos temporalmente, la carrera meteórica de uno de los dirigentes socialistas más destacados de los últimos años en Andalucía, el hombre que tuvo que pilotar la transición desde los más de 20 años de control del partido por parte de Manuel Chaves, Gaspar Zarrías y Luis Pizarro hacia el modelo rejuvenecido que propugnaba el secretario general y presidente de la Junta, José Antonio Griñán. Oficialmente, Velasco justificó su salida del partido y su renuncia al acta de parlametario andaluz en las revelaciones que el periódico El Mundo realizó sobre un supuesto trato de favor del Gobierno andaluz a la empresa de su mujer en la adjudicación de unos cursos de formación. Eso, y el delicado estado de su mujer en su segundo embarazo, desencadenaron su marcha.
Pero ésa es sólo la versión oficial de una decisión que cogió por sorpresa a todo el abanico político andaluz y que dejaba huérfano de una dirección firme al PSOE-A a poco más de medio año de unas elecciones municipales determinantes para el futuro de la formación en Andalucía. Lo cierto es que el ‘Velascazo’ se produjo también porque el político cordobés se sintió muy poco respaldado por sus compañeros de partido, principalmente la cúpula directiva regional, ante las afirmaciones periodísticas y porque la factura que estaba pagando por la transición de Chaves a Griñán era demasiado elevada. Velasco dejó de ser un hombre de la vieja guardia y tampoco llegó a estar incluido en el grupo de nuevos valores, a pesar de que fue él mismo el que elevó a los altares del poder a muchos de ellos. Quedó en tierra de nadie y con demasiados enemigos internos como para poder desempeñar sus funciones con tranquilidad. Le tocó estar al frente de una dirección regional demasiado novel en un periodo tenso con graves enfrentamientos en el seno de los socialistas. Hastiado por estas presiones y también por los efectos que en su vida privada tuvieron las revelaciones sobre la empresa de su mujer, Velasco se fue. Lo que queda por saber es si esa retirada es definitiva o si el político cordobés volverá a la escena tal y como muchos barruntan.
Cronología / Andalucía
Relación de los acontecimientos más importantes acaecidos en nuestra Comunidad a lo largo de 2010


